(Oreitia 1870-1970) Tres generaciones y una memoria heredada.
[8] Tengo que confesar que el molino y el trabajo
del campo me gustaban. El enclave era precioso todo él, rodeado de árboles, la
mayoría frutales,[9]
rodeado de agua tanto que he soñado alguna vez que había construido una terraza
sobre el agua del cubo que mantenía la reserva de agua para rodar el molino[10]. Era
solitario pero normalmente venían muchos a moler de los pueblos cercanos y
había buena relación. La superficie de tierras que labrábamos era corta, unas
nueve hectáreas [11]
pero eran tierras de primera y en parcelas crecidas[12], muy
buenas de labrar. Habían sido tierras poco explotadas incluso algunas habían
roturado mis padres, por eso con una pareja de bueyes hacíamos bien la labor,
otros necesitaban dos. En producción cosechábamos más que varios vecinos del
pueblo. De diecisiete vecinos más que trece o sea que éramos los quintos en
producción.[13]
Labrador (Argandoña 1945-50) Gerardo Lz. de Guereñu (ATHA-DAF-GUE-434)
Nuestra Señora de Estibaliz (1879) Lorenzo Elorza ATHA-DAF-GUE-9745
[1] El ferrocarril llegó a la entonces
pequeña ciudad de Vitoria en 1862 con la apertura del tramo Miranda de
Ebro-Alsasua de la línea férrea que unía Madrid con la frontera francesa. La
estación apeadero de Oreitia se inauguró el Día del Caudillo, 1 de Octubre de
1951 con la presencia del Gobernador Civil y autoridades.
[2]
Contaba que pasaba mucho miedo cuando, siendo
crio y de noche, le mandaban ir cerrar la comporta del canal y abrir los
aliviaderos para evitar las avenidas de agua. El recorrido de ida y vuelta le
suponía andar 1.300 ms. En casa le decían que, para quitar el miedo, “lo mejor era ir silbando”.
[3]
Antes se festejaba el 6 y el 9 de enero bajo la
advocación de San Julián y Santa Basilisa, titulares de la parroquia. Julián y Basilisa fueron una pareja de esposos, que vivieron
entre los siglos III y IV en Egipto, durante el reinado de Diocleciano. Esta es la leyenda: “forzado
a casarse por su familia, Julián, que había hecho voto de castidad, se puso de
acuerdo con su esposa Basilisa, que también quería consagrarse a Dios, y
preservaron su virginidad durante toda su vida”. La información sobre su vida proviene de las actas del
martirio, muy exageradas e inverosímiles.
[4] Eran cuatro las primas "Aguirre Saez de Asteasu" de
Adana: Mercedes, casada con el veterinario Jose Azurmendi Ruiz de Mendoza y
fallecida en Dulantzi en 2014-05-28 a la edad de 95 años, y Elena que casó con
el boticario de Dulantzi. Las mayores eran Mª Josefa y Mª Jesusa.
[5] Las crecidas se llevaban por delante las presas que en
la mayoría de los casos estaban construidas de madera. Es de suponer que en
esta época la presa fuera de piedra pero, no obstante, había que controlar el
cierre del canal o su derivación en las crecidas.
[6] Casa-torre de los Guevara-Lazarraga y
más tarde Palacio. Reformado en el siglo XVI, conserva los escudos de los
Guevara y Lazarraga. Hasta 1750 es su propietario a Juan Antonio Fernandez
de Apodaca y Velez de Guevara (1731)
Gobernador de Cieza que arrienda molino y torre a los Gabiria. En 1785 es
propietario del mismo Francisco Javier Díaz de Arcaya vecino de Oñate y en 1865 Marcelino Díaz de Arcaya Gastiasoro
vecino de Vitoria. En 1905 el marqués del Fresno, Patricio Dávila y Garvey es
su propietario. Natividad Verastegui y
Velasco hereda el título y continúa con Jesús Díaz de Arcaya y Verastegui desde
el 1974.
[7] Luis Ruiz de Ynfante San Juan
(Oreitia 1894-06-21) era suegro de Amparo Aguirre, la hermana de Luis. Ella
había casado "por amor" con
un hijo de "Infante" bautizado
como "José María", por lo
que pasó "del molino al
palacio" donde con el tiempo criarían doce hij@s. Su suegra era
Josefina Hilaria Gonzalez de Langarica Saez de Cerain (Oreitia 1897-03-16).
Tod@s bautizad@s en Oreitia.
[8] En los años que nos ocupan, detenta
la propiedad el llamado "Barón de Arcaya" Francisco
Díaz de Arcaya y Verástegui, II Marqués
de Belveder hasta 1955, hijo de Natividad Inocencia Luisa de Verástegui y
Velasco, XI Marquesa del Fresno y casado con Concepción García-Brabo y Niño.
[9]
El propietario reprochaba al abuelo Angel que
plantara sólo frutales. Desde siempre se consideraba que los frutales y sus
frutos pertenecían únicamente a los renteros, no así cualquier otro tipo de
árbol. El abuelo era un experto injertador y cuidaba con esmero los frutales,
no así otros árboles que le molestaban y, que no pudiendo cortar sin permiso
del dueño, los secaba, previamente barrenados, introduciendo dientes de ajo.
[10] Un "cubo"
de mediana proporción podía alargar el periodo de molienda en dos meses al
menos. Llamado de diferentes maneras -charca,
arca, antepara, represa- es el depósito construido al final del cauce, cuya
función es almacenar una cierta cantidad de agua capaz de surtir la maquinaria
del molino en época de escasez o estiaje.
[11] Se trata efectivamente de 9 hectáreas, o lo que serían
en Araba 36 fanegas (2.500 metros = 1
fanega). Aunque una parcela y la huerta adosadas ambas al molino sumaban unos 1.000 m2. Debemos tener en cuenta que el
cubo y el cauce tenía una anchura de 660 metros de longitud hasta su presa de “nueve metros de ancho”, ya en la jurisdicción de Burgelu, que
discurría "por terreno propio y por
Oriente y Poniente terreno labrado también propio", tomando las aguas
de "el
rio caudal titulado Chinchetru" (Inventario
de Marzo de 1897 después de hacer obras en 1883 para añadirle el tercer par de
piedras).
[12] Se refiere a que han aumentado por la cantidad de
sedimentos de limo y arena que el cauce fluvial en su largo discurrir ha
aportado a lo largo de los siglos. Según
Madoz, "el terreno de Oreitia es
arenisco... se produce trigo, maíz,
patatas, cebada, avena, alholva, yeros, habas y mijo; cría de ganado vacuno,
caballar y lana; caza de codornices,
perdices, tordas, palomas, tórtolas y liebres; pesca de anguilas, barbos, loinas
y cangrejos; además hay 2 molinos harineros en buen estado".
[13] Censos: en
1800: 25 vecinos y en 1960: 94 habitantes. Según Madoz en 1850 eran 16 vecinos con un total de 119 almas. "Tiene 28 casas, inclusa la municipal y
cárcel; escuela de primera educación para ambos sexos, frecuentada por 30
alumnos".
[14] Adosados a los muros siempre había "bordes" para dejar aperos, leña, maquinaria, gallinero, conejera, etc. En el molino, según comentaba Luis, el perro pasaba toda su vida atado a la cadena y ni siquiera le ponían nombre. Es reveladora la sentencia materna: ¡Satisfacciones, ni al perro!".
[15] En Araba recibe el nombre de “portegado” (tejavana, cobertizo) proveniente del latín “porticus” (atrio).
[16] Gloria contaba que tenía claro que no quería casarse con un labrador, y que las labradoras que tenían su misma intención se interesaban sobre todo por los que iban al baile vestidos con mono de trabajo y camisa blanca. Luis que tenía experiencia, buena letra y sabía “picar las piedras”, había ya encontrado trabajo en la empresa vitoriana de “pastas para sopas Bantu” como “oficial molinero”, (1948-1963) y acudía a los festejos “luciendo su nuevo estatus”.
[17]
El canal también llamado "calce,
cauce, regadera o acequia" estaba elevado y discurría por el otro lado
de las vías del tren unos 660 ms., desde
la toma de Burgelu hasta cruzar por debajo las vías poco antes de entrar en el
cubo del molino. Todavía se puede ver en las fotos aéreas del vuelo americanas
de 1956-57. En ellas son evidentes los tejados adosados al edificio principal. Supongo que el primer
añadido fue hacia el Poniente para ubicar la tercera piedra en 1883. En 1897 la
casa molino se describe "sita en el
término de Zalonguea señalada con el nº 1 que mide un área y 80 centiáreas de superficie (180
ms.) y consta de piso bajo y principal
con sus pertenecidos...."
[18] Procrearon ocho hijos y dos hijas, pero la
primogénita falleció a los pocos meses.
[19]
Bernardino (1852 – 1935) por tanto, con 83 años, murió en el molino de Oreitia. Su esposa Gregoria Garcia de Vicuña (1852-12-24) falleció el día 6 de Enero de
1920 a la edad de 68 años en Argandoña.
[20] Bernardino Quintana Sae(n)z de Ybarra (Andollu 1852-05-20 / Oreitia 1935). Casó en 1873-01-20 con Gregoria Narcisa Garcia de Vicuña Ruiz de Gauna, (Zuazo de San Millan 1852-12-24 / Argandoña 1920 01-06). En 1910 aparece donando 0,50cms junto al resto de la familia: su mujer Gregoria y los hij@s Antonia, Ramona y José, cada uno con 0,10 cms. (Heraldo Alavés nº 3003 - 1910 Septiembre 20) "Suscripción popular en apoyo de las Juntas católicas Vasco-Navarras procesadas".
[21]
Procrearon 12 hij@s de los cuales sólo siete sobrevivieron y tan
sólo cinco esposaron. Dos varones medraron, pero uno, de nombre Atanasio (1879-1902), según la prensa de entonces falleció
soltero a los 23 años “cuando estaba
pasando una temporada” en Argandoña (1902-03-07) ¿....?* , quedando el benjamín José
Serapio (1894). *
[22] José Serapio 1894-11-14 es el único varón que sobrevivió y casó (12/02/1923) en Gasteiz con la tia Timotea Simona Ibañez de Garayo (nacida el 24 de enero de 1897 en Audicana) a la que la familia la catalogaba como "una lianta". José, como toda la familia, era de ideología tradicionalista. Declarado exento del servicio militar, trabajó como listero en el “Ancora” de Abetxuko. No llegaron a tener descendencia pero atendían a una persona incapacitada. Edificaron una casa en Abetxuko y en 1941 José solicitó permiso de acometida eléctrica en la vivienda. En 1943 puso en venta ocho fanegas de tierra que tenía en Argandoña. Los siguientes años aparece haciendo trámites con la corporación como alcalde del Barrio.
JOSE QUINTANA GARCIA DE
VICUÑA, VECINO DE ABECHUCO, SOLICITA AUTORIZACION PARA EL CIERRE DE UNA FINCA
DE SU PROPIEDAD SITA ENTRE LOS KMS. 5 Y 6 DE LA CARRETERA DE VITORIA A BILBAO
(VIZCAYA), POR BARAMBIO (08-11-1940 28-11-1940 DAIC00016 046000 Unidad documental)
JOSE QUINTANA GARCIA DE
VICUÑA, VECINO DE ABECHUCO, SOLICITA PERMISO PARA CONSTRUIR UNA ACOMETIDA DE
AGUAS EN SU PROPIEDAD (22-12-1941 21-04-1942 DAIC06198 053000 Unidad documental)
JOSE QUINTANA GARCIA DE VICUÑA, VECINO DE ABECHUCO, SOLICITA PERMISO PARA EFECTUAR EL TENDIDO DE UNA LINEA DE BAJA TENSION PARA SUMINISTRO ELECTRICO DE UNA CASA DE SU PROPIEDAD .
[23] En realidad era Gregoria Narcisa Garcia de Vicuña Ruiz de Gauna (1852-12-24) que casó (1873-01-20) en Zuazo de San Millán (Donemiliaga) con Bernardino. Como la madre de Bernardino había fallecido tras el primer parto (de Petra Saenz de Ybarra Lopez de Audicana, bautizada en Azaceta en 1825-10-19 y fallecida de sobreparto en 1852-05-20), su padre Raymundo Quintana Ruiz de Zuazo (Arriola 1826 / 1896 Argandoña) casó a los tres meses (1852-08-16) en segundas nupcias en Andollu (con Juliana Martinez de Zuazo Martinez de Yjidua bautizada en Argandoña en 1828-03-16). Bernarda (Argandoña 1880-08-20), era hermana de su madre Antonia y cuarta hija de Gregoria y Bernardino, Se dice que "malcasó" y vivió en Askartza con Domingo Jimenez de Aberasturi (Ascarza 1884-12-19). Poco sabemos de ella, parece que ejerció como "partera". Consta que un hijo de ambos, Jesus Santos Jimenez de Aberasturi Quintana, casó con Mª Rosario Saez de Camara Ortiz de Murua. Era hermana del tío Jesus, que casaría en 1931 con Carmen, hija mayor de Antonia Quintana y Angel Aguirre. (Heraldo Alavés nº 8947 / 1930 Octubre 25)
[24]
Antonia
Quintana Garcia de Vicuña Saez de
Ybarra Ruiz de Gauna (Argandoña 1887-11-08 / 1973 Gasteiz). Casa hacia 1911 con
Angel de Aguirre Ortiz de Zarate
Guevara Gaviria (Oreitia 1886-08-03 / 1933) hijo
de Esteban Aguirre Guebara y de Maria
Concepción Ortiz de Zarate Gabiria, casados en 1872-11-30 en San Vicente Mártir
de Gasteiz.
[25] Antonia Quintana al fallecimiento de su padre Bernardino Quintana Saez de Ibarra (1852-1935, con 83 años),
el 28 de Junio de 1935 recibe la hijuela
correspondiente: “en metálico 42,27 pts.
y 15.430 m2 en heredades que hacían un total de 1.367,27
pts.” Antes, a la
muerte de su madre Gregoria Garcia de Vicuña Ruiz de Gauna (1852-12-24) fallecida el día 6
de Enero de 1920 a la edad de 68 años, había recibido en Marzo de 1922 la hijuela materna que “fue una cantidad en metálico de 1.516,20
pts.”
[26] Tenían un gran telar para tejer lana y lino, que siempre manejaba el abuelo Bernardino.
[27] Se quedó soltera y en 1910 aparece en la “suscripción popular a las Juntas Tradicionalistas”. Es probable que falleciera en Argandoña poco antes de la guerra, pues no aparece en las “contribuciones” para la causa fascista de 1936. No así su hermana María Loreto (1889-12-10) que tras enviudar poco antes (de Isidro Fz. de Mendia Ruiz de Larrea, bautizado en Zurbano en 15-05-1888)- y con dos hijos e impedida, “malcasó” en 1931 en Argandoña con su criado -Nemesio Jausoro- con el que no tuvo descendencia. A su muerte, su hijo Jacinto heredó la casa materna en Argandoña. María, al inicio de la guerra, adoptó o más bien acogió una niña de Zestoa (Blanca Zubia), que adoraba como hija propia. "Blanqui" siempre fue considerada como hija y hermana. Años más tarde toda la familia pasó un "viacrucis", y sobre todo "la tía María" cuando "se la arrebataron" tras ser reclamada por su familia biológica. Con el tiempo, Blanca esposó con Gabriel Peña y, más tarde (16 de mayo 1980-05-16), uno de sus tres hijos fue asesinado "por error" reconocido por ETA en un comunicado emitido días después. Ceferino Peña Zubía, de 29 años, estaba casado con Pilar Osa y tenían una hija (Cristina) de tres años. Había residido toda su vida en Arrona y no se le conocían ideas políticas definidas ni estaba afiliado a ninguna organización.
[28]
Con siete años ya la enviaban con una onza de
chocolate con pan y, excepcionalmente con un huevo cocido, para cuidar el
rebaño que pastaba en el monte de Estibaliz. Era buena lectora y siempre estuvo abonada al “El Promotor” y “Estibaliz”,
prensa cristiana de la época. Acostumbraba a dirigir el rezo diario del rosario
en familia y siempre acudía a la iglesia con su "libro de oraciones y su mantilla negra".
[29]
Contaba que ella, junto con el rebaño, utilizaba
el abandonado templo románico para refugiarse cuando las tormentas del verano
arreciaban.
[30] Embestir [un
animal], con sus cuernos, contra algo o alguien, especialmente si es sin
gran fuerza.
[31]
Una mota
es una elevación de terreno de poca altura, con la que se pretende detener el
agua y evitar así, que se inunden los campos de cultivo y las poblaciones
aledañas al cauce del río.
[32] --Angel (1886-08-03) casa con Antonia Quintana Garcia de Vicuña Saez de Ybarra Ruiz de Gauna. --Enrique (1888-07-16) casa en Adana con Herminia Asteasu. -- Mª Amparo (1890-10-31) parece que falleció antes de la pubertad (¿tras quemarse junto al fogón bajo? --Juan (1893-01-27) casa en Argandoña con Tomasa Gimenez de Aberasturi Velez de Mendizabal y se traslada a Bilbo donde trabaja en la "Fábrica de Mechas") Hijas: Maria, Sole, Blanqui. --Maria Luz (1896-06-01) que casa con Felix Lahidalga en Leorza muriendo ambos de “gripe española” en 1919. Dejaron huérfano a un niño de pocos meses "Cándido Lahidalga Aguirre" que fue adoptado por su tío Mariano Lahidalga Otazu. Cándido, "quinto" del tío Moisés, trabajó como funcionario en el "Instituto Nacional de la Seguridad Nacional". Su hija Lola era una VTV muy conocida.
[33]
Esteban de
Aguirre Guebara (Dulantzi 25-12-1845) casa (Gasteiz 1872-11-30) con Mª Concepción Ortiz de Zarate Gabiria
(Oreitia 1852-12-8). Hija de Yldefonso
Ortiz de Zarate Fernandez de Gobeo (Gasteiz1823-01-24)
y de Agueda Gabiria Gobeo (1823-02-05) vecina de Oreitia. Agueda e Ildefonso
procrearon siete hijos y siete hijas en el molino.
[34]
Heredades que constan en el testamento de Angel
Aguirre, recibidas de su abuela Agueda Gaviria y Gobeo (1888-03-03), en términos
de la jurisdicción de Oreitia y Matauco:
“Padrucuelo
(100 pts.) y Baseverevilla (100
pts)”.
[35]
“La Conce”
siempre acudía a su llamada para atenderlos bajo el “portegado”, contrariando a su marido que no cesaba de repetirle: “por la caridad entra la peste”. Una vez
le llegó un pobre al molino y demostrando ser un pariente lejano de la familia
hizo valer su derecho a ser atendido en el interior. La abuela lo acomodó en la
mesa de la cocina. Su hijo Angel “vareó”
en cierta ocasión a un pobre “impertinente”
y, en su lecho de muerte, no tuvo sosiego recordando la cita: “Os aseguro que lo que hicisteis a unos de
estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis.” (Mateo 25:37-40).
[36]
Era normal que el molinero de entonces estuviera
capacitado para reparar su molino y fuera buen profesional en el picado de las
piedras y su mantenimiento. El oficio de molinería se transmitía de padres a
hijos y todas las familias molineras tenían parentesco entre ellas.
[37] Antes del descubrimiento de América la alimentación
era pobre, y los tres alimentos básicos fueron las habas, las castañas y el
mijo (borona). Tras su extensión en
el siglo XVIII, el maíz sustituyó al mijo y al trigo en la dieta como una nueva
versión de alimento para personas y animales.
[38] Se trata de una torta elaborada a base de harina de
maíz y agua -que en ocasiones también
lleva harina de trigo y algo de sal-. El talo es al País Vasco lo que la arepa
a Venezuela o la tortilla de maíz en
Centroamérica.
[39] La molienda se pagaba en especie y, este pago, constituía “la maquila”. Esta palabra viene del árabe makilah (medida). En 24 horas un molino con piedras de 90 cms. molturaba aproximadamente, en una sola pasada, 1.450 kgs. Muchos desconfiados clientes pasaban la noche y controlaban de cerca la cantidad y calidad de la molturación. No obstante el molinero estaba obligado tener “balanzas, pesas y cajones de medida” para evitar suspicacias.
[40]
Echaban mano de recursos como la pesca, la huerta
y el gallinero. En muchos arrendamientos de molinos se prohibía tener aves de
corral. Luis comentaba que en el molino para recogerlas al anochecer, “les echaban lo que hubiera en el arca
harinera en ese momento” y que cuando secaban el calce o el cubo para limpiar, y les
daban a comer cangrejos, “ponían huevos con yemas verdes”. Tuvo
que venir la abuela Antonia para poner “firmes”
a l@s del molino y labrar las tierras anexas al cauce para cosechar cereal
y maíz. Se decía que por entonces su casa
materna de Argandoña era “de más de dos
rejas” en referencia a los arados que manejaban.
[41]
Cuanto menos, resulta llamativo que Esteban nacido
en Dulantzi (1845), no fuera a la escuela. “Libramiento de 1.300
reales expedido por el alcalde constitucional de la villa de Alegría, Pedro
Sáez de Heredia, en favor del maestro de primeras letras Jose María López de
Alegría, como abono de su salario 1821,
diciembre, 27”. ATHA-FHPA-DH-3-2-41 (folio 43)
[42] De Bernardino cuentan,
que era tanto el tiempo que pasaba
haciendo bastones a navaja, que tenía hecho un agujero en la pared de la cocina para encajarlos. Y de la “la
Conce”, que no paraba de asistir cristianamente a pobres y agasajar a todo
el que acudía al molino.
[43] En el Diario La Libertad de 1923 julio 13, aparece junto con otros “…… y Doña Concepción Ortiz de Zarate, que solicitaron se concediese la redención de censos.” Los censos fueron una institución utilizada en tiempos medievales y modernos, en Europa y América. Se parecía al actual préstamo hipotecario, salvo que el deudor conservaba plenos derechos sobre el inmueble gravado. Parece probable, que la deuda del préstamo era antigua y, que Antonia y Angel, la cancelarían al fallecimiento de la abuela Conce (¿1923?). Ambos, aparte de trabajar duro, eran muy buenos ahorradores. En 1929 aparecen entre los premiados por la “Caja de Ahorros y Monte de Piedad de la Ciudad de Vitoria” en la lista de premios concedidos con motivo del “Día del Ahorro”.

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