( Oreitia 1840 /1942 /1944) Dos celebraciones y una romería.
El “día de Gabon” en Oreitia
En un libro de cuentas del archivo concejil de Oreitia[1] se encuentra la “raçon del cantareao deste año de 1841” donde los vecinos consignaron los gastos de vino realizados en las celebraciones y actos del concejo[2]. El primero es de finales del año anterior, pues se refiere al 24 de diciembre de 1840: “el dia de Gabon se gasto beinte y una açumbres y media de bino”; es decir, unos 44 litros, pues la azumbre era la octava parte de la cántara.[3] La voz vasca para la Nochebuena[4] se usó en algunos lugares de Araba después de la pérdida del euskera.[5]
Pedro Uribarrena y Roberto Gz. de Viñaspre / (Herrian: Zenbakia 21 / 2017 urtea)
[2]Según Madoz en 1850 la población de Oreitia era de "16 vecinos con un total de 119 almas". Aunque las mujeres no asistían a las reuniones del concejo, salvo que fueran viudas y sin hijos mayores, estas celebraciones estaban abiertas "a todas las almas". En Rioja "cantarear" es la acción mediante la cual se mide en cántaras el trasvase del vino.
[3] El azumbre equivalía a unos 2,05 litros. Proviene del árabe hispánico aṯṯúmn, y este del árabe clásico ṯum[u]n, "octava parte". Se dividía en cuatro cuartillos, y ocho azumbres formaban una cántara. Los pellejos de cuero podían ser de muchos tamaños aunque los más abundantes eran los de dos y tres cántaras.
[4] Gau on > gawon > gabon, una vez perdida la aspiración (y la nasal final del primer componente).
[5] Federico Baraibar la recoge en su obra "Vocabulario de palabras usadas en Alava", publicado en 1903: Hacer gabón “celebrar la Nochebuena”. Del euskera gau (noche), y on (buena). También se cita procedente de Trespuentes: Gabon “tronco que se ponía en el hogar por Nochebuena”. Según José Miguel de Barandiaran “el tronco que en Trespuentes ardía por Nochebuena en el hogar, lo traía hasta la cocina una pareja de bueyes y allí estaba en el fogón durante todo el año. En Salvatierra creen que "Gabonzuzi" tiene la virtud de alejar las tempestades y lo ponen al fuego cada vez que se acerca una tormenta”.
El tío Juan (1893-1969)
trabajaba en la “Fábrica de Mechas” y había pasado por el Penal de
Santoña. Las primas eran Mª Luz (1920-2001), Mª Soledad (1922-2019) y Blanca
(1924-1996). La tía Tomasa Jimenez de Aberasturi (1889-1953) era sobrina de la
abuela por parte de su hermana Bernarda. (El chico que ese día conoció su
prima Sole era Jose Miguel Larrinaga nacido en Bilbao en 1920.
“…recordamos
la de Oreitia, simpático y bellísimo pueblo, a donde antiguamente, en tiempos
de su párroco D. Juan S. de Buruaga, acudía a la fiesta una muchedumbre de
mozos, desde muy lejanos lugares llevando en cabalgaduras la abundante merienda
para cada “Mocedad”.
Los
de Ilarraza sobresalían siempre. Cuadrilla numerosa, formal, bien unida y de
excelente humor. Eran unos mocetones que infundían respeto. Y aunque se temían
disturbios en el baile (tamboril y chistu) nunca ocurrió nada reprensible.
Solían
llevar estos de Ilarraza para la merienda el producto de la caza de gorriones
recogida de víspera en el tejado y campanario de la torre, por cierto, con una
despreocupación y exposición que daba miedo verlo.
Se
aumenta la pitanza con unos cuantos cirris[3]
o aviones que un cierto acaudalado solterón vitoriano, de la tertulia de la
Sastrería de los Arcos, solía entretenerse a cazar, a vuelo, desde la plazoleta
de la plaza. ¡Menuda puntería se gastaba el trasnochador amigazo! ¡Y que bien
sabía conducir su tílburi[4],
tirado por bonita yegua!
Era
esta fiesta de San Pelayo de concurrencia también de babazorros que iban en
esas y otras fechas, a disfrutar de aquél frondoso cercado propiedad de los
Ortiz de Zarate, situado a la entrada del lugar frente al gran palacio de los
mismos[5]
que después adquirió Cano.[6]
Este
pueblo debió ser muy señorial en el Estado Noble y aún del Llano a juzgar por
los palacios y blasones que aún subsisten. De aquí tiene raigambres y enlaces
la familia de Marqués del Fresno y otras nobles Casas Solariegas.
Era la fiesta como el cerrojazo a la holganza o despedida del domingueo…….Y ya es sabido: fiesta de aldea, fiesta de panza. A comer cantidades fabulosas. A merendar luego como si tal cosa. Y a cenar con apetito, haciendo siempre honor a aquel clarete servido por la famosísima casa de Múgica, seria y de gran crédito en toda la provincia……
Igualmente
hoy celebran el Santo las antiguas asociaciones tradicionalistas de Pelayos,[7]
entre las cuales se alineó con todo honor, ejemplo y sacrificio, aquel mártir
Antonio Molle[8] que lo hemos de ver en
los altares”. E. de la P.
Las ermitas del pasado
Estas son las conclusiones de Micaela J. Portilla respecto a las ermitas de Oreitia y su entorno:[9]“…. Si a estas advocaciones añadimos los títulos de las tres ermitas de San Pelayo situadas respectivamente en Oreitia, en Cerio y en Ascarza, el de la parroquia de San Román en la aldea desaparecida de San Román, sobre Ascarza, el de Santa Columba en Argandoña y el de San Julián y Santa Basilisa en Oreitia, advocaciones todas de raíces altomedievales localizadas en una franja de menos de siete kilómetros en estos caminos, podemos pensar en la cristianización primitiva de la zona en que nos movemos, una encrucijada de rutas altomedievales”.
Y ciñéndose a las tres de Oreitia, aclaraba: “…. El fundador de la Torre Blanca, Don Diego, beneficiado en Oreitia,[10] testaba en 1564 y dejaba, entre otras donaciones, dos libras de aceite a la ermita de San Juan de Uralde y una a la de San Pelayo. Los vecinos de Oreitia guardan recuerdo de la de San Juan de Uralde, situada en el camino de Arbulo. También dan noticia de la de San Pelayo, erigida en un altozano, hacia Villafranca, donde aún se encuentran los cimientos del edificio; esta ermita recibía mandas testamentarias de los vecinos de Oreitia y se reconocía en las visitas pastorales hasta tiempos recientes; una de las campanas de Oreitia, el esquilón que lleva el nombre de San Pelayo, se dice proceder de esta ermita. No queda, en cambio, resto ni noticia de la ermita de Santa Polonia, citada en 1735 en el camino de Estibaliz”.
En su toponimia encontramos los
labrantíos de Oreitia conocidos como San Pelayoaspia (1696), San Pelayo Bea
y San Pelayo Pea con idéntico significado.[11]
Pero ya en el “APEO DE VITORIA Y SU JURISDICCIÓN DE 1481-1486”[12] se señalaba: "E
dende fueron al término que dizen Sinaga, al camino que van los ganados a veber
al rio Oreytia y Matauqu" (fol. 203 r). San Pelayo. "... tres piecas
que son de vaxo de la hermita de San Pelayo, junto al camino que desciende a
Oreytia'' (fol. 203 v).
En 1802 “Oreitia tiene 25 vecinos, los cuales se dedican a la agricultura y cogen de todos los granos, como 2.800 fanegas[13], una iglesia parroquial dedicada a S. Julián y santa Basilisa, servida por dos beneficiarios, y una ermita con el título de S: Pelayo.” [14]
[1] Fundado en 1901,
surgió como el principal diario tradicionalista y carlista de Gasteiz. Dejó de
editarse a finales de 1932, siendo sucedido por el “Pensamiento Alavés”.
[2] Pelagio (Reino de
León, 911 – Califato de Córdoba, 26 de junio de 925) fue canonizado como
ejemplo de la virtud de la castidad juvenil. Según la diócesis de Granada: “murió
en cruel martirio dando testimonio de fe con apenas 13 años, por no acceder a
los deseos que de él tuvo el califa”.
[3] F. Baraibar nos indica:
«Cirri = Vencejo (Cypselus apus, L.)» “del vasco-navarro cirrín,
«avión o vencejo». Con sentido onomatopéyico en tzirri, que nos
recuerda la algarabía que aviones o vencejos producen.”
[4] Carruaje de dos ruedas grandes, ligero y
sin cubierta, para dos personas y tirado por una sola caballería.
[5] El "Palacio de Abajo” se construyó en el siglo XVII. La torre fue muy alterada durante la construcción del edificio anexo. Perteneció al padre de Ramón Ortiz de Zárate (Arriola 1817-1883 Vitoria) diputado Provincial de Araba, tío del pintor Fernando de Amárica y personaje “muy querido” en el pueblo.
[6] Juan Cano y Aldama, de profesión abogado, fue reconocido como uno de los banqueros más poderosos de Araba. Pariente y al servicio “de los Urquijo”, durante 30 años controló para estos la provincia, siendo durante 15 años senador real por Araba (1899 – 1914). Era hermano de Nieves Cano “quien inspiró y animó a realizar el asilo de Las Nieves.” Fue inaugurado por el rey Alfonso XIII (1907-08-04). La calle “Nieves Cano” recibió su nombre en 1903.
[7] Los Pelayos, cuyo
nombre remite evidentemente “al mítico caudillo visigodo astur,” eran jóvenes
requetés. Según el «Catecismo tradicionalista. Manual de las juventudes
carlistas españolas» (Barcelona, 1935, 128 pp.) de Juan María Roma, “son los
bravos mocitos de la Comunión Tradicionalista transmisores de las energías de
la patria”. “Nosotros necesitamos niños en los cuales depositar la Tradición, y
en ellos continuarnos, y con ellos perpetuarnos.” Las Margaritas, en cambio, “son
la sal de nuestra Comunión, son la luz de nuestras fiestas, son el alivio y el
consuelo de nuestros pobres, son el impulso en nuestros combates, son la voz de
la persistencia en nuestras luchas cotidianas y modelo de la mujer cristiana”.
[8] Antonio Molle Lazo
(Arcos de la Frontera 1915 - Peñaflor 1936), fue un joven voluntario requeté
asesinado por las milicias del Frente Popular. Era miembro destacado de los "grupos" a las
órdenes de Queipo de Llano, quien los animaba “a matar como perros a
socialistas, anarquistas y comunistas". Según los requetés “fue asesinado
con martirio por no querer hacer apostasía de su Fe Cristiana” y por ello, los
círculos tradicionalistas iniciaron una causa de beatificación que está hoy en
día parada.
[9] “Una ruta europea por Alava, a Compostela
del paso de San Adrián, al Ebro”
[10] Diego "Abad de Guevara" testó en 1564 y murió en 1566. Es de destacar la presentación familiar que hace Micaela J. Portilla en su obra "BARRIA - Ayer y hoy de un monasterio" tomando como referencia a su hermana: "Una abadesa de gran carácter, a juzgar por el tesón con que defendió al monasterio y por las obras que emprendió y culminó fue doña Marina de Guevara y Lazarraga. Procedía del palacio de estos apellidos situado en Oreitia, donde había enraizado una rama del tronco guevarés; era hija de don Pedro Velez de Guevara y, por linea femenina, venía de los Lazarragas de Oñate. El hermano mayor de doña Marina heredó el palacio de Oreitia y el segundo, que fue clérigo, edificó la "Torre Blanca" de Oreitia destinada a hospital".
[11] “Toponimia Alavesa” por Gerardo Lopez
de Gereñu. (“Anuario de eusko-folklore” Tomo 27. —
1977-1978. — Págs. 99-150) Compuesto del hagiónimo San Pelaio, más behe
‘parte inferior’, ‘parte baja’, con resultado -be, mayoritariamente -pe,
y el artículo -a. Es decir ‘lo
de debajo de San Pelayo’
[12] “Toponimia Alavesa” por Ricardo Cierbide Martinena


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Vaya, vaya, con la aloya....más de una vez me cagó sin saber muy bien a qué se refería
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