(Oreitia 1905- 1933) El Bolintxo y las tribulaciones de Simón.
Mi padre[1] me inculcaba mucho el respeto a todos, pero de manera especial a la madre[2]. Me advertía mucho del cuidado que había que tener y el trato con otros. Estos son algunos de los hechos que resaltaban más su carácter:
“Era el caso que, con un vecino, Simón Matauco,[3] no tuvo buena relación. Esta relación había sido mala por cosas de ninguna importancia, cosas de pueblo.[4] Estando en cama lo llamó y le pidió que por favor se entrevistase con él, no sé a través de quién[5]. Este Simón acudió y le pidió que por favor quería despedirse de él antes de separarse, diciéndole le diese la mano en son de paz[6] porque se iba en el tren de la mañana y tal vez él en el correo de la tarde.”[7]
Le había visto yo pegar a un pobre.[8] Era
un pobre mendigo navarro y llegó a casa y yo no sé si le dieron algo.
Posiblemente no, porque mi padre y mi madre estaban segando el trigo cerca de
casa. El pobre empezó en alta voz a decir que ojalá le habría apedreado el
trigo como en algunos sitios de Navarra y alguna frase más.[9] Mi
padre al oír aquello saltó de la máquina segadora[10] y
con el palo que arreaba los bueyes le dio un latigazo en la espalda. A los
pocos días, luego, me decía: Luisito me has visto pegar a un pobre. Jamás en tu
vida hagas esto, porque dicho acto temo no poder pagarlo con un cáncer.[11]
[1]
Simon Fernandez de Matauco Ochoa de Eguileor (Oreitia 1856) casado hacia
finales de 1876 con Gregoria Maria Lopez de Gauna Diaz de Monasterio Guren
(Urizar 1855) y que bautizaron a partir de 1878 ocho hij@s en Oreitia.
[2] Angel Aguirre Ortiz de Zarate (Oreitia 1886-1933) era el hijo mayor de Esteban Aguirre Guevara (Dulantzi 1845) casado allí (1872) con Mª Concepción Ortiz de Zarate Gaviria (Oreitia 1852) rentera del molino del Marqués de Oreitia.
[3] Pedro Alzola Aguinaco (Oreitia 1878) casado hacia 1910 con Paula Olazabal Gonzalez de Alaiza (Ullibarri de los Olleros 1883) residieron con los suegros en Oreitia. Hijo mayor de Eusebio Alzola Ybarreta Lopez de Heredia (Luzuriaga 1850 / 1922 Oreitia) y Eusebia Aguinaco Salazar (Zurbano 1854) que criaron nueve hij@s en Oreitia. Eusebia era tía de la abuela Micaela Aguinaco Lopez de Aberasturi (Zurbano 1888) madre de Gloria Alvarez de Arcaya Aguinaco, casada (1949) con Luis Aguirre Quintana. También Eusebio y Eusebia fueron padres de Antonina Alzola Aguinaco (1886) que casó en Zurbano. Una de sus hijas, Petra Ruiz de Arcaute Alzola, casó (1942) con Félix Aguirre Quintana, el hermano mayor de Luis. También Vicenta Anastasia Ruiz de Infante San Juan casaría con Carlos Alzola Olazabal, hijo de Pedro Alzola Aguinaco (Oreitia 1878-10-1) y Paula Olazabal Gonzalez de Alaiza (Ullibarri de los Olleros 1883-08-03).
[4] Esteban
Aguirre Guevara (Dulantzi 1845)
[5] “Sociedad
de viqueros”
[6]
Se alimentaba del río Alegria mediante el sistema de cubo o represa hoy en día
colmatado. Hace más de 50 años su presa fue destruida y el molino quedó
completamente cubierto por la maleza. Hoy en día su entorno ha sido desbrozado
pero el edificio está en un estado lamentable. Movía dos pares de piedras moliendo
de 3 a 4 meses con una potencia de 4 CV. Pero en 1932, con solo una piedra
operativa, pagaba media cuota de 21,90 pts. por el uso exclusivo de los
propietarios.
[7]
Arbulo, Matauco y Oreitia. Situado a unos 500 m. en dirección de Matauco
[8]
Aparte de la iglesia, la taberna era por entonces un indispensable punto de
encuentro. Era también un negocio muy lucrativo puesto que el alcoholismo
estaba muy extendido. En Dulantzi, un hermano de Esteban llamado también Simón,
era a su vez expendedor de vino “al por menor” pero también “regentaba
una cantina”.
[9]
Era corriente tomar unos “cuartillos” de vino y comer un “zoquete” de
pan traído de casa junto con algo para acompañar (cebolla, nueces, tocineta,
chorizo, etc.). Las riñas y los desafíos eran habituales, y “el sacar a
brillar las navajas” también.
[10]
Parece ser que Esteban no ponía mucho interés en sacar provecho a toda la
tierra de cultivo que entraba con la renta del molino (más de 8 hectáreas). Las
moliendas eran estacionales, según el caudal del río, y los terrenos cercanos a
la casa los reservaba para que pastara su yegua. De dinero contante andarían
muy justos.
[11] En
1905, comprar en la feria una yegua percherona de 4 años costaba unas 500 pts. y
1.500 pts. en el año 1923. Era imprescindible para tirar del carro y en las labores
agrícolas.
[12]
Su padre Santiago de Aguirre y Uriarte (Orenin 29-12-1801 / 1880-08-05 Alegria)
probó en Dulantzi su pertenencia en Azua “a la Noble Junta de Caballeros
hijos dalgos titulada de San Martín de Moyo de esta referida Hermandad de
Gamboa”. Para más consultas ir a la etiqueta “Ganboarrak” de este
blog, titulada “(Azua - Orenin - Dulantzi 1830) Testimonio de nobleza de
Santiago de Aguirre”.
[13]
Entre otras cosas, en el pasado ser hidalgo suponía el compromiso de mantener
caballo y armas. En el molino tenían una pistola que guardaban dentro del reloj
de pared y que entregaron en la requisa de 1936.
[14]
La cárcel se construyó entre 1858 y 1859. Fue la primera construida en España
según “el sistema celular”, arreglado a un máximo de población de cien
presos, que se podían colocar en sus correspondientes celdas, enteramente
separadas e independientes. Situada en la antigua “Calle del Mercado”, hoy “La Paz”, se derribó en el año 1974. Su planta era radial o en
forma de cruz, obra del arquitecto de la provincia Martín de Saracibar, y
más tarde fue modelo de la "Cárcel Modelo" de Madrid.
[15]
Las crónicas familiares dicen que pasó al menos un año, y que aprovechó el
tiempo para aprender a elaborar cuerdas e instruirse. Tenía una buena letra sin
faltas de ortografía (basta ver la carta que le escribió a su hijo Moisés).
Se informaba mucho con los periódicos editados en Madrid que le pasaban el cura
o el médico.
[16] Quizás se presentase como voluntario. Eran tres años de servicio activo. La
universalización del servicio obligatorio no entró en vigor hasta Octubre de
1910.
[17]
Es imposible saber con quién, puesto que por entonces el ejército estaba “infestado”
de oficiales. En el mejor de los casos con el general Pedro Ayala Mendoza (Gasteiz
en 1847) pues desfiló en Vitoria (3/5/1910) con el regimiento de Cuenca Nº 27 a
su vuelta de la 2ª Campaña de Melilla.
[18]
Los continuos ataques de “los rifeños” obligaron a aumentar tropas. Para
evitar la caída de Melilla se intensificó su número con más de 35.000 hombres a partir de 1909, cuando las tropas
españolas fueron derrotadas en el “Barranco del Lobo” ocasionando
numerosas bajas.
[19] Con Antonia Quintana Garcia de Vicuña (Argandoña 1887-11-08) en la iglesia de San Vicente (Gasteiz 20-5-1911).
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Heraldo Alavés : Diario independiente de la tarde: Año V Número 1466 - 1905 Octubre 23
La Libertad nº 8554 1916 - Septiembre 20
Simón e hijo la arman
Heraldo Alavés nº 114617 - 1927 Octubre 14




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